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¿Los cascos de moto caducan? Aprende a conocer la caducidad de tu casco de moto

Rodrigo Lázaro
4/7/2023

Seguro que si eres fan de las motos te has planteado alguna vez si los cascos de moto caducan. Pues sí lo hacen, y ese es el momento de darles las gracias por su servicio y comprar otro. Más allá de la fecha de caducidad perderemos prestaciones y seguridad, y no merece la pena correr riesgos, ¿no crees?

Caducidad de un casco de moto: ¿Cuánto duran?

La vida útil de un casco de moto varía según los materiales, el uso que le demos, la exposición a agresiones externas o si le hemos dado algún golpe.

Por eso no hay una fecha exacta, pero sí podemos sospechar más o menos cuándo ha perdido la mayor parte de sus propiedades o su acolchado o juntas ya no dan para más. De hecho, aunque lo hayamos tenido mucho tiempo guardado y parezca a primera vista que está como nuevo, el simple paso del tiempo también le hace mella. O sea que no, no vas a estirar su vida útil por mucho que solo salgas dos veces al año en la moto. ¡El tiempo pasa para todos!

Según la Fundación CEA, los cascos hechos de policarbonatos duran unos 5 años. Los que son de fibra de vidrio o de carbono pueden alcanzar los 8 años. Mucho ojo porque esto solo aplica si no han recibido ningún golpe. Y más ojo todavía: el reloj empieza a contar desde el momento de la fabricación, y es posible que pase un año desde que se construye hasta que llega a tus manos.

El casco es el elemento de seguridad pasiva más importante para un motorista. Por eso es igual de conveniente cuidarlo como jubilarlo cuando toca.

Partes de un casco de motociclista

Un casco de moto consta de varios elementos que trabajan en conjunto para ofrecerte protección y comodidad. Estas son las partes del casco de un motociclista más importantes:

  1. Calota exterior. Es la capa externa del casco y está diseñada para resistir impactos y distribuir la fuerza en caso de accidente. Puede estar hecha de termoplástico o de algún tipo de fibra, principalmente de carbono o de vidrio.
  2. Calota interior. Se encuentra dentro de la calota exterior y está compuesta por materiales con una alta capacidad de absorción de impactos, como es la espuma de poliestireno expandido (EPS). Es clave para reducir la energía del impacto y proteger la cabeza.
  3. Sistema de retención. Generalmente, consta de correas y una hebilla que aseguran el casco en la cabeza del motorista, proporcionando un ajuste adecuado y evitando que se mueva. Puede ser de doble hebilla o micrométrico, que resulta más cómodo y rápido de poner.
  4. Pantalla. Suele fabricarse de policarbonato. Es importante que cuente con filtro UV y tratamientos antirayaduras, y que se pueda extraer para limpiarla con facilidad. Su función es proteger los ojos del viento, el polvo y objetos que puedan impactar contra la cara del motorista. 
  5. Sistema de ventilación. Actualmente casi todos los cascos cuentan con aberturas ubicadas para permitir la circulación del aire y mantener la cabeza fresca. Suelen tener entradas frontales y superiores y extractores de aire en la parte posterior y, en ocasiones, son regulables.
  6. Acolchado interior. La parte interna del casco está forrada con un material suave y cómodo, que ayuda a absorber el sudor y proporciona un ajuste acolchado. Es importante que sea extraíble para poder lavarlo con frecuencia

Puedes ver una buena explicación de cuáles son las partes de un casco de la mano de Motocard:

¿Cuáles son los mejores materiales para un casco de moto?

A la hora de elegir los materiales para un casco de moto, considera los que ofrezcan una buena combinación de resistencia, ligereza y capacidad de absorción de impactos. Aquí tienes los más comunes:

  1. Fibra de carbono. Extremadamente resistente y ligera, proporciona una excelente protección sin agregar peso adicional. Además, resulta un material con una alta capacidad de absorción de impactos y resistencia a la deformación, por lo que los cascos en fibra de carbono son una muy buena opción, aunque también la más cara.
  2. Fibra de vidrio. Es otro material frecuente en la fabricación de cascos de moto. Ligera y con buenas propiedades de absorción de impactos, la fibra de vidrio es conocida por su durabilidad y resistencia.
  3. Termoplástico. Sí, se trata de plástico, normalmente en forma de policarbonato o de resina termoplástica. Estos cascos son más asequibles y suelen tener una buena relación calidad-precio. Eso sí, se estropean antes; no todo iban a ser ventajas.

Ten en cuenta que la calidad del casco y su capacidad para proteger dependen no solo de los materiales utilizados. Su diseño, ajuste y que esté homologado son otros factores clave.

¿Cuándo debemos cambiar el casco?

Y llegamos a una de las grandes dudas. La caducidad del casco de moto ya la hemos dejado clara, pero conviene señalar que debemos cambiar de casco cuando se producen algunas de estas circunstancias:

Accidente o caída de la moto

Si has tenido la mala suerte de caerte de la moto o tener un accidente y el casco se ha golpeado, debes cambiarlo sí o sí, porque habrá perdido buena parte de su capacidad de protección. Hazlo aunque esté recién comprado, es por tu seguridad.

Golpe fuerte

Cuando el casco se ha golpeado en una caída considerable, de al menos metro y medio de altura, también toca cambiarlo.

Exposición fuerte al calor

La radiación solar daña al casco, contamos con ello. Pero dejarlo al lado de un radiador o de una estufa, muchísimo más. Ten en cuenta que se puede deformar y perder buena parte de sus propiedades. Si has tenido ese despiste, ya sabes, a la tienda a comprar un casco nuevo.

Exposición a combustibles, diluyentes y disolventes

Pinturas, barnices, gasolina… almacenar el casco cerca de estos productos puede dañar la calota externa y dejarlo inservible.

Cómo reparar tu casco de moto

Al examinar un casco de moto para determinar si es necesario cambiarlo o si se puede reparar, es importante prestar atención a varios aspectos:

  • Realiza una inspección minuciosa del exterior del casco en busca de grietas, abolladuras, arañazos profundos o cualquier signo de daño estructural. Si encuentras alguna de estas imperfecciones, es probable que el casco necesite ser reemplazado, ya que su integridad podría estar comprometida. 
  • Revisa el estado del relleno interior. Retira el revestimiento interior y revisa la espuma de absorción de impactos. Si está comprimida, desgastada o dañada, es mejor reemplazar el casco, ya que no podrá proporcionar la necesaria protección en caso de impacto.
  • Comprueba correas y cierres. Verifica el estado de las correas de retención y de la hebilla. Asegúrate de que las correas estén en buenas condiciones, sin desgarros ni demasiado desgaste. La hebilla debe funcionar correctamente y sujetar de forma segura. 
  • Verifica las certificaciones de seguridad. Si no cumple con las normas actuales es recomendable comprar otro. La homologación del casco de moto nos dará la tranquilidad de que contamos con una protección que cumple con los estándares legales.

Seguro que alguna vez has pensado que podrías alargar la vida útil de tu casco reparando el interior del casco de moto. Las almohadillas internas en algunos casos son reemplazables, por lo que la tarea de cambiarlas es sencilla.

Pero, por lo general, piensa que la reparación de los cascos es recomendable que la haga siempre un profesional. Los arañazos superficiales se pueden reparar con kits de pintura específicos, pero es imprescindible seguir las instrucciones del fabricante y no hacer cambios que afecten a la estructura interna. Ante la duda, mejor llévalo a tu tienda de motos o reemplázalo para tu total tranquilidad.

¿Cómo alargar la vida útil de tu casco de moto?

Los precios de los cascos de moto pueden desanimar a la hora de cambiarlos por uno nuevo. Pero, para conseguir que duren lo más posible en perfecto estado y amortizar la inversión, te animamos a seguir estos consejos:

  • Evita la exposición directa a temperaturas extremas. No es buena idea dejarlo en la calle atado a la moto.
  • Guárdalo en su bolsa de tela cuando te bajes de la moto y llévalo contigo.
  • No pongas cosas dentro, ni siquiera los guantes. Es un casco, no un cajón, y todo lo que coloques dentro estará en contacto con el acolchado y, por tanto, con tu cabeza.
  • Evita impactos; no lo cuelgues del manillar o del retrovisor.
  • Limpia con frecuencia la visera y la pantalla, pero también la parte interior y la exterior. Sudor, polvo, insectos… Elimínalo todo. 
  • Sécalo siempre a temperatura ambiente tras limpiarlo.
  • Consulta qué productos limpiadores recomienda el fabricante.
  • Guárdalo en un ambiente seco, en un armario que no tenga productos de limpieza o con olores fuertes, de lo contrario puede impregnarse.

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